Mostrando entradas con la etiqueta cursi y kitsch; divagaciones frivolas y concupiscentes. Mostrar todas las entradas
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agosto 12, 2010

la vida de los otros

Meses, años quizá, sin salir de noche, negándose a visitar algún Antro. Tanto, que ya casi no recordaba el ambiente y tampoco es que lo extrañara mucho, pues esos sitios nunca la habían entusiasmado gran cosa. Y esa noche, finalmente aceptó salir de su aislamiento (la ermitaña le llamaban de un tiempo a la fecha) para ir a bailar. Accedió porque el sitio elegido era uno de los pocos en los que a la entrada no había un cadenero mamón y mal encarado, afanado en cobrarse, en la persona cada uno de los aspirantes a clientes, todas las afrentas, humillaciones y discriminaciones clasistas padecidos durante su infancia y adolescencia. Si bien el Mama Rumba no es el paraíso, tiene a su favor el que los encargados de la puerta no determinan con base en la apariencia física quiénes son dignos de ingresar y quienes tendrán que buscarse otro Antro… en donde su look no desentone con la decoración. Era la media noche cuando franquearon la puerta de acceso y el ambiente ya estaba en su apogeo; pese a que el sitio no había cambiado desde su última visita, ella lo encontró diferente, quizá porque después de tanto tiempo en viviendo en su particular ermita, su manera de ver las cosas era otra. Nada más sentarse notas como ante tus ojos, todo cobra visos de novedad, casi revelación. Y así, instalada en una cómoda (tramposa) posición de intrusa, no tendrás empacho en dedicarte a observar a la concurrencia, verlos como de lejitos, como si ellos fuesen habitantes de otro mundo y tú estuvieses instalada en otra dimensión. Tú, la intrusa que ha invadido su reino de sagrado esparcimiento, tú la que los mira divertirse, bailar, coquetear, beber mojitos como si fueran simples limonadas, dejarse llevar por el rítmico sonido del grupo cubano que ameniza el lugar. Al paso de las horas el ritmo candente cede su lugar a uno más cadencioso y romántico: ha llegado la hora del cantante estelar, cuya pastosa y sensual voz desgrana las notas de lágrimas negras, momento idóneo para que los cuerpos se acerquen aún más (el mama rumba, como cada sábado, está atestado), acompasando sus movimientos con gozosa cachondez. La concurrencia asidua (al menos a primera vista) no se parece en nada a la que suele frecuentar los Antros donde imperan el tecno y demás ritmos. En este lugar, la posmodernidad kitsch se mezcla sin problemas con la nostalgia sesentera. Las féminas, la mayoría de ellas, serían dignas representantes de esa subespecie denominada "radical chic"; niñas bien pero con barniz de intelectuales progres, un poco a la imagen de la gauche caviar, tránsfugas de los gloriosos 60's que no vivieron, pero en versión fashion, donde los huaraches artesanales y las margaritas en el pelo han sido sustituidos por las sandalias Prada y los foulards de Hermès enredados en la cabeza a manera de turbante, lo cual les confiere -hay que decirlo- un aire de atractivo misterio. Pero más allá de su apariencia, que con sus más y sus menos es muy similar, todas estas chicas parecen gozar al máximo… tal como si estuviesen en éxtasis (igual se habrán metido una dosis de ídem). Y tú, que te has dedicado tan sólo a mironear, agazapada en un punto estratégico donde el campo de visión es inmejorable, las miras, casi con envidia pues ellas no parecen necesitar de sus acompañantes hombres para pasarla bien  –a simpe vista ellos lucen menos dichosos, menos compenetrados con el ambiente, alguno casi con expresión de fastidio o de fuchi, pues están en un ambiente que quizá les es ajeno por más que ahora sea casi chic escuchar música cubana y beber mojitos.

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junio 26, 2010

lingerie très chic

No hace falta que esté firmada por Armani, ni que sea portada por Cristiano Ronaldo, cuando la lingerie pour homme es chic... se nota 



la firma es de un novel diseñador: Alexis Mabille y la percha de Ruslan 






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abril 20, 2010

decepción


Aún así, nadie lo vio venir. Fue tan inesperado como sorprendente. Aquella tarde Lucero llegó a casa a la hora que siempre y al no encontrar a Julio, supuso que estaría en la boutique con su madre y como se sentía algo tensa decidió dejar la planchada para más tarde y, tras ponerse ropa deportiva, se dirigió al Gimnasio que a esta hora estará casi vacío. Y en efecto, así era. En el local sólo había dos personas: de espaldas a la puerta, estaba el guapo vecino del cuarto piso –un hombre cuya única ocupación en la vida parecía ser el desarrollo de sus fabulosos bíceps, tríceps y demás protuberancias musculares de nombre parecido-, y que en ese preciso momento se encontraba absorto con la vista fija en alguien frente a él, con quien hablaba en susurros. Casi lo cubría por completo con su portentoso cuerpo, por lo que apenas eran visibles sus dedos deslizándose lentamente, presas de un anhelante deleite, sobre los impresionantes músculos de su interlocutor, con la ansiedad propia de quien saborea por anticipado el manjar que pronto devorará. Y ese ansioso alguien, no era otro que Julio… su Julito, quien de tan embelesado que estaba con el vecino, ni notó la presencia de Lucero y ella, estupefacta y un poco ruborizada por haber presenciado en tan íntima escena, salió del Gym sin hacer ruido y así siguió, caminado como si volara pero sin hacer ruido, hasta llegar su departamento desde donde llamó por teléfono a su mejor amiga para contarle, casi sin respirar, lo que acababa de ver y percibir en el gimnasio. Al otro lado de la línea telefónica, punto menos que muda por la impresión, su amiga, sólo atinó a decirle:

"Ay, amiga y yo que me sentía tan avergonzada por ser malpensada y creer que él tenía un affaire con la empleada de Lufthansa…"

abril 07, 2010

una mujer locamente enamorada

Una mujer locamente enamorada de un hombre, es capaz de hacer cualquier cosa por él; hasta cocinarle y tender su cama, o regalarle una pluma de plata para que él escriba su primera novela. Y es que él, de nombre Manuel, al igual que Ella, busca convertirse en escritor. Y Ella, enamorada y obnubilada como está, no tendría empacho en sacrificar o posponer sus propios deseos creativos, en aras de las ambiciones de él. Una noche van a cenar y Ella feliz, saca el envoltorio que contiene la hermosa y costosa pluma que ha comprado para su amado Manuel. Pero éste, apenas le agradece casi sin mirarla, pues tiene la mente y la mirada puestas en otra parte. Cuando Ella, intrigada por su actitud, le pregunta qué le sucede... él responde que hay otra mujer y que no tiene la menor intención de dejarla. Entonces Ella [incipiente escritora que escribe su profesión con h, al igual que la palabra amor, pues piensa que tanto el arte de amar como el de escribir, son imperfectos y mientras no alcancen la anhelada perfección, los seguirá escribiendo con h.], la (h)escritora, al escuchar las frías palabras de su amado Manuel, siente como si todo se le removiera y apenas alcanza a levantarse de la mesa, tomar su bolso… y arrebatarle de las manos la hermosa pluma, antes de abandonar el restaurante. Está dolida, siente un nudo en la garganta y casi no puede contener la explosión de llanto que ya siente venir… pero la pluma le costó demasiado dinero y no va a dejársela a ese mal agradecido




imagen: french kiss de Ray Caesar jonathanlevinegallery 

noviembre 24, 2009

alta frivolidad...

Una es frívola, qué le va a hacer. Le gustan los perfumes y mirar los videos promocionales de estos, más cuando en ellos sale alguna actriz de su simpatía y son dirigidos por un cineasta de sus quereres. Este es el caso del nuevo nuevo promocional del Mítico CHANEL No. 5; protagonizado por Audrey Tautou, dirigido por Jean-Pierre Jeunet, musicalizado con la voz de Billie Holliday y ambientado en un tren y en la hermosa (y anhelada por mí) ciudad de Istambul. Y todo filmado con un aire de melancolía que recuerda al cine de los cincuentas.


septiembre 16, 2009

procacidades patrias

"No amo mi patria.

Su fulgor abstracto

es inasible.
Pero (aunque suene mal)
daría la vida
por diez lugares suyos,
cierta gente,
puertos, bosques de pinos,
fortalezas,
una ciudad deshecha,
gris, monstruosa,
varias figuras de su historia,
montañas
-y tres o cuatro ríos."

Alta traición. JE Pacheco

septiembre 08, 2009

qué hacer con los deseos


Uno quisiera ser profundo, analítico; mostrar en todo momento su perspicacia, su sensatez. Ser lo suficientemente inteligente, para entenderlo y acomodarlo todo en medio de un entorno árido y espinoso. Pero no siempre se puede; o más bien, casi nunca. Y entonces, en días como hoy, cuando todo es gris hasta el lluvioso cielo que no parece querer darnos tregua, dan ganas de asirse a las alas del apetito más frívolo, de la imagen más concupiscente. Y aún a sabiendas de que nada pasará, de que nada es posible porque la vida es como es y hay cosas que simplemente no pueden ser, uno gustosamente se dejaría arrastrar hacia esos caminos ignotos; feliz se iría a deambular por los inabarcables senderos de lo imposible; en aras del deseo más oscuro, siempre anhelado nunca cristalizado y sin importar que después, todo vuelva la cruel cotidianeidad. Mejor arder lo que duren las llamas del deseo, a ver pasar la vida entre las tibiezas de la cordura.
                                                                                                                        imagen: Thierry Neuvic   








agosto 12, 2009

presentación


Este no es un nuevo blog... bueno si lo es, pero al mismo tiempo no porque nada nuevo hay aquí, aunque quizá algún día escriba aquí nuevos textos, esencialmente este espacio intentará ser una especie de blogoteca en la que queden guardados los pequeños relatos que he ido escribiendo en mis otros blogs.

Eso es todo